Ser hija, ser madre… 8 de marzo día Internacional de la Mujer


 

Mujeres

Ser hija, ser madre…

Comienzan las contracciones…son las siete de la tarde.

Me la trajeron envuelta, oliendo a colonia de nenes y de repente caminaba. Cuando quise ir a darle las buenas noches estaba a punto de hacer la primera comunión. Luego, como si nada, la encontré con un noviete y después otro y otro; un día me trajo el carnet de conducir en la mano, y a poco, ya estaba orlada, con su carrera, y yo sin haber salido de las contracciones… aún soltando el  aire.

Me resulta curioso el paso del tiempo, apenas le leía cuentos y me encuentro ahora escuchándola recitar  leyes y artículos. Yo  le ponía música clásica cuando aún éramos una; le leía a Lorca y a Machado…ahora, ella me  lee  “Cometas en el Cielo” y me toca el violín…

Hay días  en la que la  miro de reojo, orgullosa,  y pienso en la partitura que aún nos queda.

No, no ha sido un camino fácil, ha tenido sus escollos, momentos realmente duros, íntimos y delicados.

Nadie me dijo lo difícil que podía llega a ser, pero ha merecido la pena encontrarme y encontrarla.

No hay recetas.

La paciencia no debe faltar, además de una buena dosis de templanza y sobre todo, mucha fe en ellos y en nosotros como padres. Sabiduría,  para  poner límites;  serenidad, para discernir hasta dónde podemos exigirles para sacar todas sus potencialidades… y confianza, mucha confianza  para dejarlos volar sin que se nos encoja el alma a cada paso que dan.

El primer día de guardería, la  primera vez que van solos al súper, al quedarse en casa… y esos días que  lloran  porque alguien les rompe el corazón;  el primer viaje de fin de curso, su primera vuelta en coche, el primer día de trabajo… y tú ahí, a la sombra, fingiendo no enterarte.

Sí, es curioso; cuando miro atrás me acuerdo perfectamente  de cómo le contaba cuentos para ir a dormir_  pero la venganza siempre llega, y más pronto que tarde,  ella  me contaba cuentos para no venir a dormir_ y me veo de repente, en medio, entre mis padres y  mis hijos, en la zona cero.

Demasiado mayor para ir a pedirle a mi madre que me acurruque,  a mi padre que me suba en sus rodillas y me acaricie el pelo como antaño… huérfana  de padres y de hijos, porque estos últimos ya no vienen a pedirte que les mimes, que les subas en tus rodillas y cojas su mano, como entonces.

Sí, digo bien: en la zona cero; esa tierra de nadie donde añoras a la niña que fuiste, y no sabes bien qué fue más fácil, si ser  hija o ser  madre.

Comienzan las contracciones…son las siete de la tarde.

Me la trajeron envuelta, oliendo a colonia de nenes y de repente todo fue paz: los pájaros, la lluvia, el silencio…

MERY SUÁREZ 207

Un pensamiento en “Ser hija, ser madre… 8 de marzo día Internacional de la Mujer

  1. Es una narración encantadora. Y evocadora para los que somos padres e hijos a la vez.
    Las contracciones continúan porque nunca llega a romperse del todo el cordón umbilical.

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