Almendro amordazado


Amanece la rama del rocío, se disipa el invierno e incipiente

aparece el almendro amordazado, como la isla que una vez, si acaso,

fuera silencio atronador y olvido.

Meses se engarzan y rayos se alimentan, mutando el devenir del infinito.

Un ciclo y otro… y el almendro persiste en la memoria.

Por combatir el tiempo detrás de las retamas ocupa tierras robadas a su sombra;

levanta muros que un día fueron patria.