Mi padre tenía un almanaque digital


Eran días  “de grises“  y esperanza

bajo  un almanaque digital donde el tiempo transcurría equidistante.

 

Días para comer raíces de batatas

cargar sacos de hierbas a la espalda

y esperar a los reyes , que llegasen,

                                          [ eran días de rojas

                                                                   y de gualdas]

mientras tanto,

no dormir; la noche en vela con el deseo de encontrar una naranja

en el hueco del pie, si había zapato.

 

Eran días redondos  para”cuadrarse” en cada esquina

 en  permanente Estado de vigilia.