Epístola al FMI


 

Queridos inhumanos, raza de prohombres:

Escribo desde mi vieja casa, corazón manantial de alegrías y desconciertos, desde el centro mismo de un parto sin dolor en plena balconada, aquí, donde diviso pasos de cebras y transeúntes aplicados en llevar sus pocas compras navideñas en este día frío de diciembre.

Es un día de muchos, uno cualquiera de tantos en donde los gusanos agujerean la     carne de los desahuciados, mientras tañen las campanas de la catedral y descubro mi menopausia.

He de decirles que me preocupan los ausentes pero aún muchísimo más los  presentes; ésos que han rodeado el Congreso en estos días en que la democracia camina conforme a los  dictados de unos pocos. Por lo demás, aunque resulta evidente que cojea,  todo parece en orden y la mayoría silenciosa, dicen,  que otorga.

Los presentes, esos jóvenes sin rumbo que apenas saben de guerras y de muertes, de hambres y deberes, yo diría que de nada más bien; ésos, educados en el conformismo, bajo el imperio del hedonismo más acrítico, hijos de leyes educativas, a cual más politizadas. Ésos, educados en las competencias, que por abajo nos salen Ni-Nis y por encima “chorizos” de la casta aparte.

Luego hay otros que deambulan de madrugada bebiendo sin tener sed, muertos de tedio, copulando con los adoquines y farolas entre agónicas máscaras de carnaval, con caras desconfiadas y rabia contenida. Cualquier día de estos se ponen a quemar contenedores  y a tirar piedras…

Estos últimos  me conmueven porque son víctimas de un Sistema que los han relegado a meros espectadores consumidores, mano de obra barata para la telaraña que sutil y minuciosamente, los nuevos señores feudales de la era del conocimiento y la información,  han tejido, en aras de la convergencia y la globalización más descarnizada; claro que ustedes también me conmueven, con todos sus “apaños”  legales  para sortear la justicia  e irse de rositas, que total,  por unos millones de eurillos levantados al erario público…de verdad, me hacen levantar la ceja, con sus sesudos informes y  supuestas e imparciales estadísticas; parece que recién descubrieran que pueden espiarnos y expiarnos, igualito que la Santa Madre.

Señores feudales de la cibernética, posesos y pooseedores, poseídos y pusilánimes, créanme si les digo, que no nos engañan. Estamos al tanto de todo cuanto planifican  y les digo que no van a poder domesticarnos, y eso que tienen  a su favor al gran ojo y a muchos , tan obedientes y amaestraditos, inculcando el orden acrítico y la disciplina marcial, que no cívica, el esfuerzo por los saberes arcaicos e inútiles, la convergencia interesada; sumidos en un papel ridículo, burócratas sin función más que la de títeres y entretíteres…

¡De lagrimita, como el lechón asado!

Pero por suerte, hay otros, creativos y divergentes, insurrectos, apátridas sin nombres.

Desde este balcón les envío un ramillete de desahucios, una enorme caja de hidratos de carbono, garbanzos “preferentes”, para que engorden su ego con el trabajo bien acabado y pasen el invierno entre su europeísmo trasnochado de veintiocho banderitas de colores. También les envío un  formal saluda color azul bandera con estrellas; ¡Ay, si Neruda levantara la cabeza!

Se iba a morir de la risa al ver como “tiritan de azules”.

El caso es, señores míos, que entre ustedes y los de la casta aparte, nos tienen  “pelín” agobiadillos. No sabemos bien si sacar los sables o echarles polvos pica pica; en ello estamos. Me sorprende que aún les estemos dando la oportunidad de redimirse, ahora que nos han dejado con lo puesto; pero estén alerta, la doctrina del shock no siempre es infalible y un día de estos, igual nos vemos en la cola de la guillotina.

No quiero despedirme sin comentarles que a diario, desde mi balcón, veo pasar el ansia de justicia,cada vez más encorvada,  al panadero repartiendo su pan de cada día, al guardia poniendo multas para llegar a fin de mes con las bonificaciones, a los jóvenes sin futuro que tienen que emigrar a Alemania, mira por donde, a los médicos con hospitales cerrados, que también andan sacando pasajes, a los curas sin fieles, a los parados preparados, al banquero, y al barquero…

Y como si fuera poco , sin habernos recuperado aún del barritar del elefante, nos sale  el yernísimo, todo un Robind Hood dentro de  la realeza, divina estirpe de vividores sin complejos,  ¡ ay los Borbones!  Pero seamos cristianos, es cuestión de que le demos la oportunidad de ser generoso, no vaya a ser, que porque no pongamos  la otra mejilla,  la iglesia pierda a muchas de sus ovejas, ya que  a los corderos, a los corderos los tiene todos bien atados…

Desde este lugar privilegiado, adjunto, les remito un efusivo Christmas Card interactivo.

(si hacen click aquí, aparecerá una mano con el dedo corazón alzado)

Resaca Vodka-Lemmon Fusion


Lengua etílica de metracrilato afuera

bordeando siete veces la manzana

Subo seiscientas sesenta y seis pisos

hasta Paradise- No hay entradas

[entre semana Dios no recibe a nadie]

Adán me espera en el infierno

y yo sin haberle planchado las camisas

La puerta corredera se desliza  metálica en mi cerebro

Don´t disturb

Súplicas mirando al cielo

La manecilla de un reloj me agarra el cuello

y aparece Dios con plataformas y aire Drag

  • Absolute-mente vodka estas hermano

Portazo

Onírico el reloj marcaba las cinco de la tarde

las cinco en punto de la tarde

y Lorca leía versos a Platero.